La idea de que los niños se van de la casa, no es un invento nuevo. En muchos casos lo hacen por motivos que se producen al interior de las familias, lo que genera en ellos miedo, incluso más del que les puede producir la calle, y por esto prefieren abandonar su hogar.
Dentro de las causas más concurrentes por las que un niño decide irse de su hogar, se encuentra la violencia intrafamiliar. "Casi siempre los niños menores de 10 años piensan que las problemáticas de los hogares son por ellos, porque no se manejaron bien o hicieron una travesura, entonces sienten mucho miedo y se escapan de la casa", señala la psicóloga del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), Martha Lucía Torres Salas.
A esto se suman los problemas de autoridad. Los padres son muy rígidos y algunas veces optan por el maltrato infantil. Además, según lo indica Roselena González, docente del área de salud mental de la Universidad de Caldas, dentro de las familias existen "pobres canales de comunicación y poca habilidad para resolver problemas familiares". (redandi.org)